Chamanes peruanos realizan ritual y vaticinan caída de Maduro y enfermedad de Trump para 2026
En un ritual ancestral celebrado en una playa de Lima, un grupo de chamanes peruanos formuló predicciones sobre líderes globales para el próximo año, incluyendo el retiro de Nicolás Maduro del poder y una posible enfermedad grave del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, además de visiones sobre conflictos internacionales y la política peruana.
Un grupo de chamanes peruanos llevó a cabo un rito anual a orillas del océano Pacífico, en Lima, para elaborar visiones sobre acontecimientos globales y políticos previstos para el 2026. Durante la ceremonia, los líderes espirituales, ataviados con ponchos tradicionales y rodeados de elementos rituales, compartieron predicciones sobre figuras clave de la política mundial.
Según Juan de Dios García, uno de los chamanes presentes, su visión indica que el presidente estadounidense Donald Trump podría enfrentar una enfermedad seria durante el próximo año, una advertencia que se enmarca en la tradición de los rituales que combinan elementos ancestrales como plantas sagradas y oraciones. En la misma línea, el grupo sostuvo que el mandatario venezolano Nicolás Maduro podría retirarse de su cargo y abandonar Venezuela en 2026, sin ser capturado.
Durante el rito, los participantes colocaron fotografías de diversos líderes mundiales —incluyendo a Trump, Maduro, Vladimir Putin (Rusia), Xi Jinping (China) y Volodímir Zelenskiy (Ucrania)— y realizaron ofrendas con flores, hojas de coca e incienso en la arena. Los chamanes también expresaron visiones sobre la finalización del conflicto entre Rusia y Ucrania, augurando la elevación de una bandera de paz, y otros sucesos climáticos o naturales que, según su percepción, podrían manifestarse en 2026.
En cuanto al plano nacional, los videntes mencionaron que Keiko Fujimori, tras intentos previos en varias elecciones, podría finalmente resultar vencedora en los comicios presidenciales de 2026. Esta predicción se apoya en la interpretación ritual de plantas como el wachuma (San Pedro), empleadas tradicionalmente para profundizar la conexión espiritual durante estos encuentros.
La ceremonia, que se celebra cada año en diciembre como una forma de reflexión espiritual y cultural, no busca ofrecer predicciones basadas en análisis científicos o políticos, sino conectarse con tradiciones ancestrales e interpretar señales que, según los practicantes, guían la energía colectiva de los años venideros.
Aunque las predicciones de los chamanes suelen captar la atención pública y mediática en estas fechas, expertos recuerdan que tales visiones forman parte de prácticas culturales y no deben entenderse como pronósticos con fundamento empírico.
