Fallas tecnológicas afectan el 23% de la productividad de las PYMES en el Perú
La creciente dependencia de la tecnología se ha convertido en un arma de doble filo para las pequeñas y medianas empresas del país. Un estudio reciente revela que el 23% de las PYMES en el Perú experimenta interrupciones constantes en su operación a causa de fallas de hardware, generando pérdidas de tiempo, dinero y eficiencia.
En un entorno empresarial cada vez más dinámico, los dispositivos de trabajo han dejado de ser herramientas estáticas. Hoy forman parte del día a día del emprendedor: se trasladan entre oficinas, espacios compartidos, reuniones externas y viajes, enfrentando condiciones que exigen resistencia y funcionamiento ininterrumpido. Este cambio en la forma de trabajar ha elevado considerablemente el desgaste de los equipos.
El Informe sobre el Futuro de las PYMES de ASUS 2025 advierte que más del 20% de los líderes empresariales detecta deterioro frecuente en sus dispositivos, producto del uso intensivo y la exposición a entornos exigentes. La situación se agrava en empresas donde los equipos son compartidos entre varios colaboradores o cumplen múltiples funciones dentro de la operación diaria.
Este escenario ha modificado las expectativas del empresariado. Según el estudio, ocho de cada diez responsables de PYMES consideran que los dispositivos profesionales deberían superar en durabilidad a los equipos de uso personal, una percepción alineada con la evolución hacia modelos laborales más flexibles y móviles.
Ante este panorama, especialistas señalan que la solución no pasa únicamente por reemplazar equipos con mayor frecuencia, sino por incorporar tecnología diseñada desde su origen para soportar el uso empresarial. En respuesta a esta demanda, firmas como ASUS han desarrollado computadoras con inteligencia artificial orientadas al segmento corporativo, como la serie ExpertBook P, sometidas a pruebas de resistencia por encima de los estándares habituales del mercado.
Estas soluciones incorporan elementos clave como estructuras reforzadas, protección ante derrames, mayor autonomía energética y sistemas de diagnóstico predictivo, que permiten anticipar fallas y reducir los tiempos de inactividad. Sumadas a una correcta capacitación del personal, estas características contribuyen a mejorar la continuidad operativa y a disminuir los costos asociados al mantenimiento.
En un contexto donde la competitividad y la eficiencia definen la supervivencia empresarial, la confiabilidad del hardware se consolida como un factor estratégico. Para las PYMES peruanas, apostar por equipos preparados para el desgaste diario no es solo una decisión tecnológica, sino una inversión clave para sostener su crecimiento.
